Poniendo las necesidades de los jóvenes en el Centro de Salud Sexual en el Perú

Mandy Van Deven, Administradora de contenido en linea

Cerca de la mitad de la población mundial esta por de bajo de los 25 años de edad, la generación actual de jóvenes es la más grande de la historia. Sin embargo, muchos jóvenes carecen de acceso a información y servicios que necesitan para tomar decisiones sobre su salud sexual y reproductiva. Cada año, se estiman 1.2 millones de embarazos no deseados entre las adolescentes de América Latina y el Caribe, superando proporcionalmente las cifras del África subsahariana. Mientras que el 35% de las mujeres en la región dan a luz antes de los 20 años, en las zonas rurales la tasa es aún mayor.

Las necesidades de las y los jóvenes van más allá de la anticoncepción, ya que incluyen educación sexual integral, clínicas amigables para jóvenes, y servicios para las sobrevivientes de violencia sexual. A veces, con el fin de satisfacer mejor las necesidades de las y los jóvenes, ellos necesitan tener un lugar propio.

En Lima, Perú, el Instituto Peruano de Paternidad Responsable (INPPARES) opera un centro juvenil llamado "Centro Juvenil Futuro". Aunque el Centro se gestiona por separado de los servicios clínicos de INPPARES, las funciones del centro de jóvenes son una parte integral de los programas sociales que aumentan el liderazgo de las y los jóvenes y fortalecen los servicios para ellos. En el Centro, un grupo de jóvenes voluntarios se reúne periódicamente para organizar proyectos de divulgación y advocacy, además coordinan actividades de educación entre pares. Ellos ven el Centro como un espacio valioso y seguro donde reciben formación y recursos, obtienen apoyo de adultos de confianza, y se reúnen con otros voluntarios. INPPARES ve al centro como un espacio dinámico para sus programas de divulgación para jóvenes.

Aunque la tecnología moderna juega un papel cada vez más relevante en la vida de los jóvenes, esto no ha sustituido la necesidad por el Centro. Sin embargo, los jóvenes voluntarios utilizan una combinación de sitios de redes sociales, el Internet en general y la tecnología de telefonía móvil para compartir recursos, organizar reuniones y coordinar proyectos comunitarios. Esta diversidad proporciona una variedad de maneras para que las y los jóvenes accedan a la información de salud de manera crítica y participen en el trabajo de jóvenes voluntarios de INPPARES. También les ayuda a evitar otros obstáculos como el acceso limitado al transporte público o restricciones de sus padres para salir de casa.

Hay mucho por hacer para asegurar que las y los jóvenes reciban los servicios de salud sexual y reproductiva que necesitan para ir de forma segura a la edad adulta. Las y los jóvenes necesitan apoyo para desarrollar confianza y madurez para tomar decisiones informadas sobre su sexualidad. También necesitan servicios integrales y confidenciales, información fidedigna sobre sexualidad, y gobiernos cuyas leyes reflejen sus necesidades. El progreso es posible cuando los jóvenes están facultados para tomar decisiones informadas sobre su actividad sexual, y cuando sus derechos sexuales y reproductivos se ponen en el centro de las políticas y programas institucionales.

Adaptado del documento de Evaluación de la eficacia de los centros juveniles (disponible únicamente en el idioma inglés)


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