¿Qué tienen en común Perú y Utah?

Lori Adelman, Colaboradoro Invitado

La semana pasada, jóvenes activistas de todo el mundo se encontraron en Nueva York para hacerse presentes en la Comisión de Población y Desarrollo (CPD), reunión anual de las Naciones Unidas sobre desarrollo, salud y derechos. La reunión de este año se centró en adolescentes y jóvenes, asi que las y los jóvenes activistas estuvieron en la ciudad para asegurarse de que los gobiernos defendieran los compromisos previos y proteger los derechos sexuales y reproductivos y la salud de todas las personas. Nos sentamos con Albert Thomas, un estudiante de la universidad de Utah y Stefanie Suclupe, una joven enfermera de Perú, para averiguar lo que está en juego -en la ONU y fuera de ella- cuando de jóvenes y sexo se trata.

Stefanie: En el Perú, las personas jóvenes se enfrentan con muchas barreras de acceso a los servicios de salud, y a la violación constante de sus derechos sexuales y reproductivos. Tomemos la educación integral en sexualidad como ejemplo. En los sitios donde existen programas de educación sexual, normalmente se imparten en clases de religión donde el sexo sólo se discute en el contexto del matrimonio y la reproducción.

Thomas: En Utah, le llaman “las clases de clases” de educación sexual, que enseñan los conceptos básicos acerca de la anatomía del cuerpo y cosas por el estilo. Pero cuando se llega a estos temas, siempre se hace con un sutil matiz religioso: sólo se tienen relaciones sexuales dentro del matrimonio, si alguna vez se tiene relaciones sexuales fuera del matrimonio, es malísimo. No se te ocurra hablar de la orientación sexual, condones, excepto para decir que estos se pueden romper. En mi comunidad es difícil ser activista, pero no importa, de cualquier modo, sé que tengo que llegar por lo menos a unas cuantas personas con la información que necesitan acerca de la vacuna contra el VPH, métodos anticonceptivos, u otra información a la que ellos no pueden obtener en ningún otro lugar. Por supuesto no podrían obtenerla información en sus iglesias, con sus familias, mucho menos en sus escuelas. Así que me siento realmente bien por lo que estoy haciendo y siento que estoy marcando una diferencia.

Stefanie: Lo que me sorprende en Perú es que a pesar de que los temas relacionados con sexo y sexualidad han evolucionado con el tiempo —el creciente número de infecciones por VIH en los jóvenes, por mencionar solo uno— los retos siguen siendo los mismos. Por ejemplo, cuando tenía 14 ó 15 años, sabía que para ir al centro de salud a solicitar información o recibir servicios, tenía que ir acompañada de mis padres. En la actualidad, como enfermera y profesional de la salud sexual y reproductiva, la situación sigue siendo exactamente igual. El marco legal y las leyes no han progresado. Cuando los adolescentes llegan a mi oficina para una consulta, siempre preguntan, “pero tengo que venir con mis padres para pedir algún consejo, tengo que pedir su consentimiento para conseguir condones, eso es lo que he oído en la radio, en la escuela, de los maestros.” Como proveedores de atención médica, siempre debemos respetar la confidencialidad y la autonomía de nuestros clientes para que ellos tomen sus propias decisiones. Pero si los jóvenes escuchan que los proveedores de salud le dirán a sus padres, eso es lo que realmente les va a importar.

Thomas: Cuando estaba en bachillerato, me moría de miedo de ir a la oficina del doctor, porque me intimidaba que fuera a decirles a mis padres. Y ni siquiera era debido a las leyes, no tenía ni idea de como eran las leyes de entonces, era más que nada el contexto social. En Utah, hay un ambiente donde todo el mundo hace intrigas de todo el mundo. Tenia una amiga que asistía a otra universidad, que sólo por dejar de ir a la iglesia. Sus compañeros le llamaron a sus padres y al obispo de su comunidad y para decirles que ella dejo de ir a la iglesia. Así que pueden ver lo difícil que es para las personas cuando quieren hacer preguntas, incluso cuando solo quieren obtener la información, ni siquiera lo intentan, porque tienen miedo de que alguien los vaya a ver y se lo digan a todo el mundo. Su propia comunidad los hace sentir excluidos, avergonzados y eso es horrible porque todo el mundo necesita a su familia y todo el mundo necesita de su comunidad.

Stefanie: En el Perú, también se juzga mucho a los jóvenes cuando se trata de la salud sexual y reproductiva. La clínica está abierta para todo el mundo en el mismo periodo de tiempo. Si tengo 14 años y quiero ir a conseguir métodos anticonceptivos, ya sé que seguramente, mi vecino, mi tía, incluso mi mamá o mi papá me pueden ver. Esto sucede especialmente en zonas rurales. Además, existe una ley en Perú que penaliza las relaciones sexuales consentidas entre menores de edad, y esto incrementa aún más el miedo y el prejuicio social. Eso es lo que me llama la atención de la Comisión de Población y Desarrollo. Perú, como otras naciones, está aquí para hablar de desarrollo, pero ¿cómo podemos tener desarrollo en Perú, cuando las tasas de embarazo adolescente y de mortalidad materna entre las adolescentes van en aumento, si el número de abortos inseguros es cada vez mayor. ¿Cómo podemos hablar de desarrollo a nivel político, cuando no escuchamos a la realidad y las necesidades de los jóvenes? Si los gobiernos escuchan las voces de las y los jóvenes y reflejan sus necesidades en el plano político, sin duda verán avances en cuestiones de desarrollo – y esto no es sólo en el Perú, sino en todo el mundo. En este momento, tenemos la población de jóvenes más grande de la historia – sin duda, este es el momento para el cambio.

Thomas: Creo que las cosas están cambiando un poco en Utah -sabes que hay algunos proyectos de ley muy duros en contra de la educación sexual que recientemente fueron sugeridos ante la legislatura del estado, y nuestro gobernador los vetó. Y la posición oficial de la iglesia mormona se ha hecho más liberal, pues ahora dicen que las mujeres merecen educación, los gays y las lesbianas no deben ser objeto de discriminación en su hogar o lugar de trabajo, y he conocido a muchos mormones que son muy liberales en su punto de vista sobre la educación sexual y se puede hablar de ella. Y ahora, estoy notando una gran cantidad de padres que son mucho más liberales en su forma de pensar, las personas que he conocido que son mas jóvenes que yo, pueden hablar realmente con sus padres sobre educación sexual y enfermedades de transmisión sexual y de lo que tienen que hacer para ser responsables, incluso en hogares muy religiosos. Así que las cosas están cambiando y se están empezando a mejorar. Pero me gustaría añadir que para que las cosas sigan mejorando, necesitamos más defensores de la lucha por los derechos sexuales y reproductivos.

Stefanie: Estoy notando una mayor participación juvenil en el ámbito de las Naciones Unidas y en el Perú. Como jóvenes, tenemos que aumentar nuestra participación y con ello motivar a más jóvenes a que participen en este proceso. Si no hablamos, si no actuamos, si no exigimos nuestra participación en las políticas que nos afectan, entonces no vamos a avanzar. No tengan miedo de hablar y exigir.

Thomas: Yo animaría a la gente joven de todo el mundo, especialmente los que viven en las comunidades más religiosas, a no tener miedo, porque las cosas cambian con el tiempo. Si no hablan, si no luchan, están haciendo que la situación sea más difícil para alguien más.

Stefanie es enfermera registrada que trabaja actualmente para el Ministerio de Salud en la selva peruana. Participa en el programa de Advocacy por la juventud de la Federación Internacional de Planificación de la Familia / Región del Hemisferio Occidental (IPPF/RHO), Stefanie realiza labores de advocacy en las Naciones Unidas y en el Perú por la salud de las y los jóvenes y sus derechos, y es miembro del consejo de INPPARES asociación miembro de IPPF/RHO en Perú.

Thomas es estudia en Weber State University en Utah, donde esta a cargo del programa local de jovenes: Planned Parenthood VOX. Thomas asistió a la Comisión de Población y Desarrollo, como parte del porgrama Parenthood Federation of America’s Global Youth Advocacy Fellowship, el cual, reúne a los defensores de los jóvenes de todo EE.UU. en las reuniones internacionales para aprender sobre de las cuestiones de salud sexual y reproductiva a nivel mundial y diseñar campañas de advocacy a nivel local conectando los temas de nacionales e internacionales con sus propias comunidades.

Originalmente publicado por la Feministing


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